MITOS DE LA ECONOMÍA II: LOS FUNCIONARIOS.

Parece que los funcionarios se han convertido en las cabezas de turco en los tiempos que corren. Muchos ciudadanos de moral cuestionable aplauden cuando se produce un nuevo recorte de salario real a estos trabajadores, prefiriendo que otros estén tan mal como esta él a luchar por tener condiciones similares a ellos.

Desde diversos medios de la caverna mediática se hace referencia constante a que en España tenemos muchos funcionarios, que el sector público está hipertrofiado y asfixia al desarrollo del sector privado . Incluso hace unas semanas podíamos ver a la señora Dolores de Cospedal decir que en los últimos 10 años el número de funcionarios había aumentado un 20% y que la situación no es sostenible.

Que el número de funcionarios haya aumentado un 20% no se lo vamos a poner en duda (en realidad la cifra que manejamos nosotros es algo más baja, pero la perra gorda para ella). Cuando hablamos de incrementos en el número de empleados públicos hay que tener en cuenta, a la hora de comparar, el incremento de la población a la que sirven esos funcionarios. A continuación mostramos el incremento vegetativo de la población española:

https://i1.wp.com/a136.idata.over-blog.com/4/27/89/45/evolucion-poblacion-espanola-copia-1.jpg

Lo normal en cualquier país desarrollado y socialmente responsable es que a medida que aumenta su población, el funcionariado, en especial el que se dedica a prestar servicios de bienestar social, también aumente.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística la población Española ha aumentado un 15% desde 2001 hasta 2011 (última fecha con datos fiables). Entonces a priori puede parecer que las quejas de los sectores “funcionarófobos” pueden ser ciertas, la población aumenta un 15% y los funcionarios un 20%. Profundicemos un poco más.

Es cierto que hay un 5% de incremento en la plantilla de funcionarios que no se justifican por el incremento vegetativo de la población. Pero entonces tenemos que mirar la situación de partida del estado del bienestar en España y comparar el % de personas que trabajan en los servicios del estado del bienestar en países similares a nosotros por nivel de riqueza y desarrollo, como por ejemplo los miembros de la Unión Europea de los 15. Estos datos los ofrece de forma brillante el Observatorio Social de España y su director, el profesor Vicenç Navarro catedrático de políticas públicas de la Universidad Pompeu Fabra:

https://i1.wp.com/a141.idata.over-blog.com/4/27/89/45/empleo-publico.jpg

Los datos del Eurostat tienen la ventaja de ser los más fiables, pero el inconveniente de que no son los más actuales. De todas formas podemos ver como en el año 2008 el % de población adulta que trabaja para el sector público es seis puntos inferior a la media de la UE-15 y está años luz del país con el estado del bienestar más desarrollado de Europa, Suecia, donde 1 de cada 4 personas trabaja en los servicios del estado del bienestar. El sector público en España está poco desarrollado en cuanto a empleo. Si incrementásemos ese % hasta el nivel de Suecia, crearíamos 5 millones de nuevos puestos de trabajo, reduciendo considerablemente el desempleo.

Entonces, en los últimos 10 años, el incremento del número de empleados públicos habrá aumentado cinco puntos por encima del crecimiento vegetativo de la población, pero es que en 2008 todavía era seis puntos inferior al promedio de la UE-15. El incremento de empleados público ha sido insuficiente y si queremos converger en desarrollo social con los países de nuestro entorno el número de empleados públicos debería aumentarse más, y su ritmo de contratación acelerarse. Por supuesto somos conscientes de que la sabiduría convencional y la ortodoxia económica está recomendando todo lo contrario, como siempre de forma interesada. Llama la atención como ha calado entre la opinión pública la creencia de que en España hay demasiados funcionarios y de que la creación de empleo debe venir de la pequeña y mediana empresa (que bastante tiene con mantenerse a flote).

La ortodoxia económica y su herramienta de difusión, la caverna mediática, rechazan el incremento de empleo público por el consecuente incremento de gasto público, provocando déficit público y en consecuencia déficit por cuenta corriente en la balanza comercial, lo que perjudicaría a las empresas que les pagan (ver teoría del doble déficit). Además el incremento de empleo público reforzaría al mundo del trabajo, aumentando el poder negociador de sindicatos y trabajadores que provocaría un alza de los salarios, situación también incómoda para los mecenas de tales economistas neoliberales. Estos expertos estiman que la economía española debe tener tasas de crecimiento superiores al 2,5% para crear empleo por eso quieren liberalizar el mercado de trabajo, para crear empleo con tasas de crecimiento más bajas. Primero crecer y luego crear empleo, ese es el dogma. Pues lo siento mucho por aquellos que todavía creen en la sabiduría convencional, pero va a ser que no, primero crea empleo, que es una obligación constitucional y un derecho humano, y con ese empleo creado ya crecerás, si lo crees necesario, al  fin y al cabo el crecimiento solo es requisito imprescindible dentro de un sistema capitalista.

Advertisements
This entry was posted in economía política, Laboral and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s